
07/05/2008
El bulldog ingles es una raza especial y única que necesita ciertos cuidados, pero no son muchos si somos constantes.
El pelo
Para que su pelo esté en buen estado, brillante y limpio, lo cepillamos con una manopla de goma varias veces por semana. Con un mínimo de 3 dicen que basta, pero como es sencillo y el perro parece que disfruta con el masaje de la manopla, nosotros cepillamos a Harry unas 5 o 6 veces por semana.
Los pliegues
El bulldog inglés tiene realmente una cara adorable y puede que en parte sea por los pliegues que le surgen en ella. El más característico es el que les sobresale por encima de su nariz. Creo que ese pliegue es la clave. Cuando le vemos a la cara, las personas nos derretimos con un ah… que dulce! sobre todo cuando se trata de un cachorrillo.
También tienen pliegues por el resto del cuerpo. Según la línea de sangre, éstos pueden ser más o menos abundantes.
Para evitar que aparezcan bacterias y hongos en los pliegues, debemos limpiárselos a diario. Lo más normal es hacerlo con una gasa humedecida en una solución de ácido bórico al 2% diluído en agua. (En la farmacia nos han cobrado por un bote de 100ml unos 7 euros).
Realizamos esta tarea todos los días, para que se acostumbren a ello y lo asuma como una más de sus rutinas diarias. A Harry no le gusta nada cuando le limpiamos el pliegue de la nariz, así que para que se vaya acostumbrando, después de cada sesión de limpieza, lo premiamos con una chocolatina. Así lo ayudamos a ver este momento como algo positivo.

Los ojos
También debemos ser constantes en la limpieza de los ojos del bulldog. Los limpiamos a diario, sobre todo el pelo que tiene bajo el párpado inferior, donde se le quedan restos de las lágrimas que el ojo produce a lo largo del día, para limpiarse. Esto podemos hacerlo bien con ácido bórico al 2%, bien con algún suero que podamos adquirir en la farmacia.
Las orejas
Se dice que las orejas del bulldog inglés son en forma de rosa. Durante las 8 primeras semanas de vida, más o menos, éstas deben estar hacia abajo y cubrir el conducto auditivo. A partir de la novena semana, la parte posterior de las orejas comienza a doblarse hacia el interior y el margen superior se echa hacia el exterior y hacia atrás, dejando ver en parte el interior del conducto auditivo externo.
Nosotros limpiamos las orejas a Harry unas 2 o 3 veces por semana, aunque la verdad las mantiene muy limpias. Para su limpieza, utilizamos una gasa humecida en agua -el veterinario nos ha dicho que puede ser alcohol-. Cada cierto tiempo, utilizamos un aceite especial para los oidos. Se le echan un par de gotas, se le masajea un poco la oreja y después se limpia la suciedad hacia afuera con la gasa.
El baño
El bullog dede bañarse una vez cada mes o mes y medio. A veces incluso con mayor frecuencia, todo depende de por dónde le guste rebozarse para jugar ;). Es importante acostumbrarlo desde cahorro al baño, así cuando sea un perro adulto podrá disfrutar de este momento.
Para el baño aconsejan desde champús específicos, hasta el jabón de lagarto de toda la vida. ¿Curioso verdad?
Después del baño es muy importante secarle bien el pelo para evitar que se resfríe. Nosotros, para el primer baño de Harry, decidimos llevarlo a un centro canino. Tan pequeño, no es bueno que se ponga enfermo, y no es lo mismo nuestro secador de casa… jeje, que uno como los que disponen en estos centros.